Carne asada, una tradición encarecida en Monterrey

El precio de la carne de res creció hasta 35% en el último año; los costos de otros insumos para este ‘ritual’ también subieron.

La herencia culinaria de Monterrey (Nuevo León) tiene una representación muy evidente: a través de sus carnes asadas. Cuando en otra región del país se habla de la comida típica del norte, se enuncia primero a este platillo, que tan arraigado está en la cultura regiomontana, en la que cualquier ocasión es un buen motivo para encender el carbón.

Incluso, la ciudad tiene el récord de la carne asada más grande del mundo, una que se realizó el 18 de agosto de 2013 en los jardines del Parque Fundidora y que reunió a más de 45 mil personas, lo que le valió la entrada al libro de los récords Guinness.

Y aunque la tradición se mantiene y cada fin de semana es común ver a familias o grupos de amigos reunidos alrededor de un asador, los insumos para este ‘ritual’ no son ajenos a los movimientos de la economía.

Desde el año pasado los precios de los productos cárnicos ha presentado incrementos, como es el caso de la arrachera, uno de los cortes de res más solicitados y que presentó un aumento del 8.11 por ciento de enero del año pasado al mismo mes de 2017.

El sirloin, el T-bone, el bistec del cero y la costilla para asar son otros de los cortes más comunes a la hora de armar una carne asada, y respectivamente tienen incrementos en sus precios de 27.84, 16.66, 34.47 y 23.07 por ciento en el lapso de un año.

Pero este no es el único insumo que ha incrementado su precio de manera significativa, pues el otro producto fundamental para esta actividad es el carbón, cuyo precio en los últimos meses se ha incrementado en más de 30 por ciento, al pasar de 31 pesos la bolsa de tres kilos a 42 pesos actualmente.

En Monterrey, una carne asada sin cervezas es algo que pocas veces se ve, dicha bebida forma parte fundamental de este menú y es un elemento que también ha visto afectado su precio en el transcurso de un año, pues en 2016 el precio de la cerveza Carta Blanca –de las tradicionales de la región- de medio litro en botella retornable costaba 170 pesos el cartón, y ahora se ubica en 200 pesos. Y no se diga si se opta por cerveza artesanal, que es más cara que la industrial.

Fuente: El FInanciero